Para tener una relación sexual de tipo anal que sea segura, es recomendable hacer una limpieza previa en la zona para evitar la aparición de residuos incómodos. Además, de este modo se reduce el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual como VIH, VPH, sífilis, herpes genitales, gonorrea y de sufrir de lesiones (como desgarros y hemorragias). Aprovechamos para recordar la importancia del uso del preservativo en estas prácticas sexuales, con el fin de evitar contraer o transmitir dichas enfermedades.
Existen dos tipos de limpieza:
- Rápida: De 10 a 30 min. Ideal para un encuentro sexual de una durada de 2h aprox.
- Completa: De 30 min. a 2h. Recomendado para sesiones largas de sexo anal, uso de juguetes sexuales de gran tamaño, fisting, etc.
Elige que utensilio quieres usar:

En este artículo explicaremos los pasos basándonos en la técnica de la manguera, ya que es la que más recomendamos. Aun así, la guía también se puede aplicar a las otras herramientas. Recordamos que si te encuentras en una situación donde no puedes conseguir ninguno de los objetos anteriores, siempre puedes utilizar una botella de agua. Empecemos:
- Paso 1: Primero intenta defecar como de costumbre en el retrete. Vigila no irritarte el culo al limpiarte.
- Paso 2: Gira la válvula de la ducha a la mitad, así evitamos que la presión no sea excesiva.
- Paso 3: Retira el colador del desagüe, ya que será donde irán a parar tus residuos.
- Paso 4: Aplica lubricante en el área del ano antes de introducir la manguera. Así, evitaremos irritaciones.
- Paso 5: Apoya la punta de la manguera en el ano y deja trabajar la presión del agua. Siempre a baja presión, 10 cm de agua son suficientes.
Según el método de limpieza que hayas elegido:
- Rápido: Espera 5s, importante no sobrellenarse. Si utilizas un bulbo de enema, o una botella de agua, usa solamente una carga completa cada vez.
- Completo: Espera 30s. Es posible que te den calambres, si es así espera un momento e intenta relajarte. Es importante llegar hasta el final, o el proceso se alargará. En caso de utilizar un bulbo de enema, o una botella de agua, haz de 6 a 10 cargas, conteniendo el agua hasta al final.
A continuación, con la ayuda de la manguera guía los residuos hasta el desagüe.
Ahora toca enjuagar y repetir:
- Rápido: Repetir un mínimo de 5 veces. Si el agua tiene color o huele repite el proceso varias veces. Puede ocurrir que por muchas veces que lo intentes el agua siga sucia, entonces deberás hacer la limpieza completa o dejarlo para otro día. Por lo contrario, si has logrado que esté clara, solo te faltará enjabonarte y enjuagar.
- Completo: Hay mucha más agua que debe ser evacuada, sentirás calambres y un poco de agua saldrá pero no toda. En general requiere 5 enjuagues completos, pero depende del día y de la persona. Enjabonar y enjuagar al finalizar.

Por último, queremos recordar la importancia de seguir una dieta con fibra para facilitar el proceso de limpieza.

Fuentes:
