La técnica del piercing se ha convertido a lo largo de los años en un modo de decorar el cuerpo, ya sea en el ombligo, labios, lengua, nariz, orejas, genitales, pezones, etc. Son las consecuencias físicas de este último del que analizaremos en este artículo. Recordamos que cualquier perforación en el cuerpo está sujeta a un alto riesgo de infección.
Piercing en el pezón:
Primero de todo, no todas las personas son candidatas a perforarse los pezones. La anatomía de algunos cuerpos simplemente no deja que un piercing sea seguro, así que sigue las recomendaciones de tu experto. Puedes perforar tu pezón de muchas maneras distintas, aunque horizontalmente es la más popular, también se puede hacer verticalmente, diagonalmente, e incluso en el mismo pezón. En cuanto al dolor, dependerá mucho de la sensibilidad de tus pezones y el procedimiento es muy rápido.

Respecto a los riesgos, siempre hay un pequeño riesgo de infección, pero puedes eliminar este riesgo siempre y cuando sigas las instrucciones de tu experta/o. Entre otros riesgos potenciales podemos destacar:
- La formación de bolsitas de pus debajo de la piel.
- Galactorrea (secreción espontánea de leche).
- Daños en los nervios, hemorragia.
- Quistes de sangre, reacciones alérgicas y formación de quistes.
- Queloides (exceso del crecimiento de la piel durante el proceso de cicatrización).
- Contagio durante la perforación de alguna enfermedad como la hepatitis B y C, y en menor medida el VIH (SIDA). Asegúrate de que el lugar donde te vayan a realizar la intervención, aplique las medidas exigidas de sanidad e higiene.
- Posibles riesgos durante la lactancia, por ello lo más recomendable si tú intención es dar de mamar es retirarlo, pero eso sí, es muy probable que una vez superado este período, se haya cerrado.
Afortunadamente, está confirmado que no provoca cáncer de mama, aunque algunas mujeres han confundido los síntomas al presentar su pecho un endurecimiento del tejido circulante provocado por una reacción al metal.
Beneficios sexuales:
Aún y las complicaciones mencionadas, estos tambíen pueden ofrecer beneficios en tu vida sexual. En concreto, para las personas que no tienen unos pezones particularmente sensibles, perforarlos puede solucionar el problema. Parece ser que muchos individuos que lo llevan, han reportado una sensibilidad aumentada tras la perforación, bastante significante. Así, será suficiente con un par de golpecitos con el dedo, lengüetazos o un leve masaje como foreplay, para sentirlo. De hecho, jugar solamente con los pezones puede terminar en un orgasmo intenso (sí, este tipo de orgasmos existen) y es más probable que los experimentes si tienes una perforación.

Fuentes:
